jueves, 14 de septiembre de 2000

Las Promesas de Fox

 

Pulso Económico


Las Promesas de Fox


Por: Jonathan Heath


El Presidente Electo ganó la contienda electoral el pasado 2 de julio sobre la base de muchas promesas que tuvieron eco en la población.  Nos prometió crecimiento, empleo, estabilidad, equidad, educación y una eficaz lucha contra la pobreza y la corrupción.  Para  cumplirlas, será clave la designación del Secretario de Hacienda, quien será el encargado directo de instrumentar la política idónea.

Vicente Fox ha insistido en numerosas ocasiones que no es un neoliberal.  Aunque reconoce las virtudes del mercado, también sabe sus limitaciones.  Al autodefinirse en el juego de la geometría política, se puso un 4.5 en una escala de 0 a 10, donde 0 sería la extrema izquierda y 10 la extrema derecha, en alusión a que se consideraba de centro izquierda.  En este contexto ha prometido una política industrial comprometida con la pequeña y mediana empresas, una lucha frontal contra la pobreza y un aumento en el gasto público en los rubros de educación y salud.

También ha prometido generar empleos más allá de lo visto en el pasado.  El Presidente Ernesto Zedillo ha logrado crear más de 800 mil empleos en el último año y reducir la tasa de desempleo abierto a su nivel más bajo en su historia.  No obstante, Vicente Fox ha ofrecido mucho más, al comprometerse con la creación de un millón 350 mil empleos formales cada año.  Según sus promesas, ampliamente confirmadas por su equipo de transición, lo logrará a través de un crecimiento sostenido, sustentable y equitativo.  Buscará incrementar la competitividad y eficiencia del aparato productivo, aumentar el ahorro interno, ampliar la infraestructura pública e incorporar a la pequeña y mediana empresas a los beneficios de la apertura comercial.  Todo esto, dentro del marco de finanzas públicas sanas.

Queda claro que no será tarea fácil.  Para esto será indispensable tener un equipo sólido de colaboradores, frescos e inteligentes, con ideas innovadoras y comprometidos con los objetivos planteados por Fox.  Será central la figura del Secretario de Hacienda, quien será el encargado directo de instrumentar la política idónea y de comandar a este brillante equipo.  Por lo menos, esto es lo que esperamos.

De antemano ya podemos describir el perfil del próximo Secretario de Hacienda.  Tiene que ser una persona verdaderamente comprometida con la lucha contra la pobreza y no otro tecnócrata neoliberal que crea que la pobreza se puede resolver a través de la oferta y la demanda.  Tiene que ser alguien que entienda bien el problema del desempleo en nuestro país y que no lo descarte diciendo que es un mito genial.

Para concretar la reforma fiscal, tiene que ser una persona humilde y capaz de cabildear, negociar y dialogar abiertamente con el Congreso y con los distintos grupos de presión.  Necesita saber escuchar con la idea de incorporar las inquietudes de la población a la política económica.  No puede ser alguien que de antemano crea tener todas las respuestas.  Sobre todo no puede ser arrogante.

No solamente tiene que buscar fórmulas para equilibrar el presupuesto y obtener un superávit público a partir del tercer o cuarto año de gobierno, sino que tiene que hacerlo con total transparencia, sin manipulación de cifras y sin querer eliminar conceptos de los requisitos financieros del sector público para cumplir sus metas.  Tiene que ser alguien incapaz de hipotecar al país con Tesobonos, que llevaron a millones de mexicanos a la miseria hace seis años.

Finalmente, tiene que ser una persona honesta, abierta y transparente.  Su designación tiene que quedar libre de cualquier bagaje del pasado.  No podemos darnos el lujo de un Secretario comprado por un empresario rico que hizo aportaciones financieras a la campaña presidencial.

¿Quién tiene este perfil?  Seguramente los buscadores de talento que contrató Vicente Fox ya tienen una terna lista para la elección final.  No obstante, resulta sumamente inquietante el rumor de que Fox considera como candidato para el puesto al rey de los Tesobonos, el que cree que el desempleo es un mito genial, quien manipuló las finanzas públicas para aparentar que eran sanas, el campeón de la arrogancia, el primer tecnócrata neoliberal del Salinismo.

Si este rumor negro resulta certero, entonces se confirma que Fox olvida rápidamente la historia de México.  Resultaría insignificante no recordar el año en que se expropió el petróleo, si ni siquiera recuerda los acontecimientos de 1994.  Peor aun, sin haber empezado su sexenio, ya quedaría marcado como otro Presidente mentiroso, que nos engaño diciendo que realmente le preocupaba la pobreza y que nos ofrecía un cambio de fondo.

Sin embargo, esperaríamos que este rumor es simplemente un mito genial y vamos a tener un Secretario de Hacienda capaz, a la altura correcta para enfrentar nuestros retos.



Comentarios, observaciones y criticas al email: heath@infosel.net.mx


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