martes, 25 de mayo de 1999

La Inflación

 

Pulso Económico


La Inflación


Por: Jonathan Heath


El Banco de México dio a conocer ayer la inflación de la primera quincena de mayo, que resultó ser la más baja desde hace casi cuatro años y medio.  Con esta noticia se consolida la tendencia descendente que se vio interrumpida hace un año.

El nivel más bajo de inflación que hemos observado en los últimos 26 años se dio en la primera quincena de septiembre de 1994, cuando el incremento de precios con respecto a la misma quincena del año anterior llegó a 6.72 por ciento.  A partir de ese momento, la inflación empezó una tendencia al alza que duró 31 quincenas hasta llegar a 53.1 por ciento en la segunda de diciembre de 1995.  En el transcurso de los últimos tres años y medio se ha buscado abatir de nuevo la inflación.  Sin embargo, los esfuerzos se vieron interrumpidos el año pasado, cuando después de 57 quincenas la inflación tocó fondo en la primera de mayo al registrar 14.96 por ciento.  De nuevo empezó a incrementarse hasta llegar a 19.04 por ciento en la segunda quincena de enero de este año.

A pesar de los últimos esfuerzos, todavía no se ha podido disminuir lo suficiente la inflación como para regresarla a los niveles observados de hace un año.  Con todo y la noticia enormemente grata de la inflación quincenal de 0.24 por ciento, la variación más baja desde la segunda quincena de 1994, la inflación con respecto a la misma quincena del año pasado es de 18.08 por ciento.  Aunque habría que admitir que vamos por el camino correcto, ya que la inflación acumulada en las primeras nueve quincenas del año es de 5.83 por ciento, que se compara favorablemente con la del mismo periodo del año pasado que fue 6.36 por ciento.

Queda claro que el resultado de esta quincena va a provocar ajustes a la baja en las expectativas de inflación para el año.  Antes de conocer la cifra, el consenso entre los analistas era de 15.1 por ciento para el fin de año (según la encuesta del Banco de México).  Ahora seguramente se esperará una cifra cerca de 14.5 por ciento o menos, con esperanzas de una corrección adicional en lo que avanza el año, siempre y cuando no se den sorpresas como en otras ocasiones.

Apenas en enero de este año, el consenso era de 16.5 por ciento para el año, mientras que nadie le daba credibilidad a la meta oficial de 13.0 por ciento.  Inclusive, había los casos extremos como el de Lehman Brothers, que pronosticaba una inflación de 22.0 por ciento para este año.  Con los resultados positivos de los últimos meses, influenciado por la baja en los precios de frutas, legumbres, electricidad y gas doméstico, se hace cada vez más creíble la meta oficial.  Puede ser que no se llegue a cumplir cabalmente, pero no debería de sorprender que quedara por debajo de 14 por ciento en la ausencia de shocks importantes como los del año pasado.

Sin embargo, no solamente son las bajas en algunos precios lo que explica la tendencia descendente.  Juega un papel primordial la apreciación del tipo de cambio, dado que el precio del dólar ha disminuido más de 6 por ciento en lo que va del año.  Siendo un país con una alta cantidad de importaciones (alrededor de 30 por ciento del PIB), el hecho de que disminuyan los precios de todo lo que importamos debe tener un peso muy importante.

El éxito relativo que empieza a tener la lucha contra la inflación se debe en muy buena parte a la política monetaria del Banco de México.  Gracias a que las autoridades monetarias no han aflojado el paso y han sostenido en forma consistente una política restrictiva en el transcurso de los últimos 10 meses, vemos que el incremento en los precios está cediendo.

Esto ha contribuido a que las tasas de interés bajen significativamente, de un promedio cercano a 35 por ciento al final del año pasado, a niveles por debajo de 20 por ciento desde fines del mes pasado.  Al mismo tiempo, la actividad económica empieza a reponerse después de tocar fondo en el primer trimestre, al responder a las tasas menores y a los flujos de capital del exterior.  No hay duda que la reactivación económica se debe en parte muy importante a la baja en la inflación.  Si la política monetaria no se hubiera sostenido, las expectativas de inflación no se hubieran ajustado a la baja y la economía no estaría volviendo a tomar vuelo.

Por lo mismo, las autoridades monetarias tienen que seguir el rumbo actual sin ceder ante las presiones políticas que piden que se termine la política de cortos.  Los que piden que se elimine el corto para que las tasas de interés bajen más rápido y así se estimule la actividad económica, no empiezan a entender cómo funciona el mecanismo de la política actual.  De hacerles caso, la relajación de la política monetaria mandaría la señal de haber terminado los esfuerzos por abatir la inflación.  Después de cierto tiempo, esto haría que subieran las tasas de interés al volverse a ajustar al alza las expectativas de inflación.  De hecho, uno de los factores que subrayan la inercia en la inflación actual son los incrementos programados por parte del gobierno en el precio de la gasolina.

Sin embargo, existe otra razón todavía de mayor peso para no aflojar el paso en estos momentos.  Una parte importante del éxito se debe a la apreciación del tipo de cambio.  Al bajar la inflación y las tasas, la actividad económica vuelve a tomar fuerza.  Esto a su vez hará que aumente la demanda de importaciones, ejerciendo más presión sobre el déficit de la balanza comercial e incrementando la demanda por divisas.  Por lo mismo, habrá un momento en que el mercado mismo empiece a depreciar el tipo de cambio.  Esto empezará a ejercer de nuevo presiones sobre la inflación.  Si se relaja la postura monetaria actual, el proceso se acelera y terminará por incrementar aun más la inflación.

Las buenas noticias de inflación para esta quincena están muy influenciadas por la baja en el precio del gas doméstico.  Sin embargo, esta baja no se dará todas las quincenas, sino más bien es un ajuste de una vez por todas.  Esto significa que dentro de un mes la inflación será más elevada, simplemente porque no estará sesgada a la baja por una disminución extraordinaria.  Por lo mismo, no podemos cantar victoria en una carrera que todavía no termina y en la que además falta mucho.


Comentarios, observaciones y críticas al Email: heath@infosel.net.mx


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